Los incentivos para empleados son una forma efectiva de motivar a los trabajadores a alcanzar sus metas y objetivos. De acuerdo con un estudio publicado por Society for Human Resource Management, el pago por productividad ayuda a los colaboradores a desempeñarse mejor en su puesto de trabajo.
Este estudio, centrado en beneficios y compensaciones, reveló que el 82% de los colaboradores afirman que, además de sentirse con más ganas de mejorar su trabajo, los incentivos laborales también sirven para mejorar el ambiente en la empresa, generando un clima más positivo y productivo.
Los bonos de productividad en México son remuneraciones o prestaciones laborales que se le ofrecen a los trabajadores en función de su desempeño. ¿Cómo saber si los trabajadores merecen estos bonos?
Para empezar, las organizaciones deben tener en claro lo que "ser productivos" significa.
El artículo 153 de la Ley Federal del Trabajo define "productividad" como: el resultado de optimizar los factores humanos, materiales, financieros, tecnológicos y organizacionales que tiene una empresa para la elaboración de bienes o prestación de servicios. Su finalidad es incrementar sus ingresos, el bienestar de los trabajadores y distribuir equitativamente los beneficios.
Por ende, cuando un trabajador consigue optimizar los recursos de la empresa para incrementar los ingresos de ésta, alcanzar objetivos, mejorar la satisfacción de los clientes y reducir los costos, es un colaborador productivo; estos miembros son los que más merecen recibir incentivos para empleados.
La Ley Federal del Trabajo también establece algunos elementos para reconocer la productividad de las empresas.
El primero, y más básico, es hacer un diagnóstico del proceso productivo o la situación de la empresa, tomando en cuenta el alcance de resultados, el tiempo y recursos utilizados.
Ahora, para aumentar su desempeño las empresas pueden:
Los bonos de productividad para empleados pueden ser económicos o no económicos y son herramientas importantes para las empresas que buscan motivar a sus empleados y mejorar su desempeño.
Existen dos principales tipos de incentivos laborales:
Aquí entran gratificaciones como la flexibilidad de horario o prestaciones relacionadas a la salud. Esto conduce a una mayor satisfacción laboral y a un aumento de la productividad. Algunos ejemplos son:
Las bonificaciones apoyan a los empleados a sentirse valorados y motivados. Esto conduce a un mayor compromiso con la empresa y a una reducción de la rotación de personal.
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