El IVA es un impuesto que se aplica al consumo de bienes, productos y servicios. Sin embargo, en el ámbito empresarial (además del IVA trasladado), encontramos otros conceptos clave, como el IVA acreditable, del cual hablaremos a continuación. Sigue leyendo, para que descubras qué es, cómo funciona y cómo sacarlo para evitar futuros inconvenientes financieros.
El IVA acreditable es un componente clave en las finanzas empresariales y constituye un pilar fundamental en la regulación y cumplimiento de las normas impositivas en México. Por ello, es fundamental comprender a profundidad este concepto.
El IVA acreditable es el monto del IVA que una empresa ha pagado en la compra de bienes y servicios, el cual puede restar del IVA que cobra a sus clientes.
El IVA acreditable se divide en dos tipos:
Cuando se efectúa una compra de contado y se paga la factura, el IVA que se ha pagado en esa transacción se convierte en acreditable (siempre que cumpla con los requisitos fiscales establecidos).
El IVA por acreditar es aquel IVA generado en una compra a crédito, que se encuentra pendiente de pago. Se vuelve acreditable al saldar la factura, siempre y cuando cumpla con los requisitos fiscales respectivos y pueda ser restado del IVA trasladado.
En contabilidad el IVA acreditable se considera como activo, pues representa un derecho que la empresa tiene para recuperar ese monto de dinero al restarlo del IVA trasladado (es decir, el que cobra en sus ventas).
El IVA acreditable se carga cuando, por ejemplo, queda pendiente por pagar la compra de mercancías, o en el desembolso de gastos específicos para la operatividad de tu negocio; y se abona por el importe de las devoluciones o descuentos aplicados a determinadas compras, siempre y cuando hayan sido adquiridas de contado.
El IVA por acreditar se calcula sumando el IVA pagado en las compras y gastos relacionados con la actividad económica de la compañía, siempre que cumplan con los requisitos fiscales.
Ejemplo:
Compra de laptop para el departamento de desarrollo web:
La retención del 100% del IVA acreditable se realiza cuando no se proporciona la clave en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), al realizar operaciones gravadas con IVA.